Cuando Renault compró la mayor parte de la casa nipona Nissan, rediseñaron el Altima, que ya corría su segunda generación. Este modelo sirvió como base de diseño para la mayoría de sus productos actuales. Con el Altima Renault que había acertado no sólo al rescatar de la quiebra a la casa automotriz de lejano oriente, sino que consiguió un vendedor masivo.
El Altima es un sedán familiar que ofrece al comprador una gran gama de opciones. Desde las más austeras hasta las versiones de lujo. El modelo base utiliza un motor I-4 de 2.5 litros con 175 hp. y ni siquiera trae aire acondicionado de serie.
La versión SE utiliza el ya famoso V6 de 3.5 litros con 240 hp. que permitió al Altima subir al escalón del Maxima de la generación pasada, gracias a la potencia de su motor y a su espacio interior.
Las lista de opciones es bastante amplia y este sedan familiar puede terminar siendo un sedan de lujo gracias a las vestiduras de piel, acabados en imitación madera, frenos ABS, control de tracción así como bolsas de aire laterales y de cortina para las plazas delanteras.
El Altima inició una revolución dentro de una marca que se encontraba en la quiebra y que ahora tiene el suficiente apoyo económico y tecnológico para convertirse en una firma arriesgada.
Fuente: http://www.univision.com